Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

Sal. 1,1-6.

R/. “Dichoso el hombre que confía en el Señor”

Dichoso el hombre
que no va a reuniones de malvados,
ni sigue el camino de los pecadores
ni se sienta en la junta de burlones,
mas le agrada la Ley del Señor
y medita su Ley de noche y día. R/.

Es como árbol plantado junto al río,
que da fruto a su tiempo
y tiene su follaje siempre verde.
Todo lo que él hace le resulta.
No sucede así con los impíos:
son como paja llevada por el viento. R/.

No se mantendrán en el juicio los malvados
ni en la junta de los justos los pecadores.
Porque Dios cuida el camino de los justos
y acaba con el sendero de los malos. R/.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone