La eternidad del alma es infinita como Dios

El cristianismo de cada día

Dios es bueno. ¡Siempre! El Salmo 31:19 dice que Él atesora su bondad para quienes le temen, lo reverencian y lo adoran. Observe también que este versículo menciona la importancia de confiar en Dios delante de la gente. Esta frase me dice que si yo rehúso ser lo que algunos pueden llamar un “cristiano encubierto”, y, en cambio, estoy abierto y vivo mi cristianismo delante de la gente, Dios atesora su bondad para mí.

Hoy en día, muchas personas profesan ser cristianas, pero no quieren admitir o vivir los principios de su fe cristiana fuera de los círculos cristianos. Son “cristianos de domingo”, pero su comportamiento el lunes no es diferente del de los no creyentes. Yo los llamo “santos del domingo y pecadores del lunes”.

¡Alguna vez yo fui así! Acostumbraba hacer todas las cosas “correctas” en los correctos círculos cristianos, pero no demostraba una fe vital en cualquier otro lugar. Pertenecía a la junta de la iglesia, mi esposo era un anciano de la iglesia, nuestros hijos iban a una escuela cristiana, nuestra vida social giraba en torno a la iglesia, y teníamos una serie de adhesivos cristianos pegados en el parachoques de nuestro auto. Sin embargo, una persona de mi vecindario no habría hallado diferencia entre mi comportamiento y el de una persona no salva. En el trabajo, una persona no podría encontrar diferencia entre mis palabras y mi comportamiento y los de mis compañeros no salvos. ¡Tal vez hubiera una diferencia, pero nadie podía notarla! Yo no tomaba la posición firme que debería haber tomado por Dios.

Esto resulta cierto para muchos de nosotros. Por temor a ser rechazados, aislados o que se nos rían, tememos tomar una posición y decir: “En realidad, no quiero oír ese chiste sucio. Yo soy cristiano, y no quiero oír a la gente tomar el nombre de Dios en vano. No estoy interesado en ir a ver películas que dejan imágenes inapropiadas en mi mente ni correr al bar cada noche después del trabajo para una ‘hora feliz’. Eso no va conmigo. Mi vida y mi relación con Cristo son demasiado importantes para mí”. Eso es lo que la Escritura quiere decir cuando dice que “los que te temen … los que en ti se refugian, delante de los hijos de los hombres!”, serán bendecidos. Debemos cuidar más nuestra reputación en el cielo que nuestra reputación entre los hombres en la tierra. Manténgase firme por Dios, y nunca estará avergonzado o incómodo de vivir la vida cristiana abierta y audazmente delante de otras personas.

De Joyce Meye