Hace poco se hizo viral redes sociales un video acompañado de un mensaje que afirma que la Piedra de la Unción de la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén “empezó a sangrar” en los últimos días.

¿Se trata de una información verdadera o estamos ante otro fake news (noticia falsa)?

“Desde ayer empezó a sangrar la Piedra del Sepulcro de Nuestro Señor Jesucristo en Jerusalén, cosa que jamás había ocurrido. Sucedió este domingo festividad de la Divina Misericordia”, afirma el mensaje, difundido también por medio de la red de mensajería instantánea.

El bulo fue publicado en inglés el pasado 6 de abril por el usuario de Twitter, un católico que reside en Tierra Santa: “Últimas noticias desde Jerusalén desde la Iglesia de la Resurrección: está saliendo sangre de la piedra donde el cuerpo de Jesús fue colocado antes de su entierro. Habrán escuchado que la policía israelí ha cerrado el área”, hace saber el mensaje.

Además, tenía adjunto un video que mostraba a la Piedra de la Unción con unas manchas rojas. Este tuit ha sido borrado por el usuario.

Sin embargo, el video de la Piedra de la Unción no es reciente. Fue publicado en YouTube el 11 de septiembre de 2015.

Además, el título del video señala que el supuesto hecho habría ocurrido en abril de 2014.

“Viernes Santo en Jerusalén y la aparición de sangre en la piedra después de la sexta hora el 18/4/2014 Revelación milagrosa”.

“En los siete años en los que he estado en Jerusalén, nadie ha hablado sobre un milagro de ese tipo. No hay ningún signo sobrenatural y las Iglesias no apoyan la creencia de que fue algo especial. Así que no promovería ese tipo de historias”, dijo el P. Andreas Fritsch, sacerdote franciscano miembro del Centro de Información Cristiana, patrocinado por la Custodia de Tierra Santa.

Por su parte, el P. David Greiner, secretario de la Custodia de Tierra Santa, afirmo que “después de hablar con nuestros frailes que viven en el Santo Sepulcro, resulta que el líquido rojo que se ha visto sobre la piedra llamada ‘piedra de la unción'” es “aceite rojo y no sangre, un tipo de aceite que los peregrinos ortodoxos a menudo llevan al Santo Sepulcro”.

Por lo tanto declaró que “no sería entonces un milagro”.