A pesar de que muchos creen que la frase más común en la Biblia tiene que ser algún tipo de prohibición, un “no harás”, “ama a tu prójimo”, sin embargo el consejo que más se repite durante todo el Antiguo y Nuevo Testamente es “No temas”.

En total, la frase “no temas” o alguna variante, se repite 365 veces a lo largo del a Escritura. Nuestras preocupaciones diarias, ya sean grandes y pequeñas, en su mayoría giran en torno a algún tipo de miedo por lo que pueda sucedes. La ansiedad consume mucha de nuestra energía, un sinfín de preguntas giran en interminablemente en nuestras cabezas, pero para cada una de ellas, Dios nos recuerda volvernos hacia Él en oración y con confianza.

San Juan Pablo II inició su papado con un recordatorio crucial: “¡No teman!”, este santo nos instaba constantemente a aceptar la paz que cristo nos ofrece y a confiar siempre en su amor y su misericordia.

En Isaías 41,10 nos dice: “Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa”.

En Josué 1,9 nos recuerda: “Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas”.

En 1 Pedro 5,7 “Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes”.