Salmo del día

Sal 50, 12-13. 14-15. 18-19

R. Oh Dios, crea en mí un corazón puro.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu
firme;no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu. R. 

Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso.
Enseñaré a los malvados tus caminos, los pecadores volverán a ti. R. 

Los sacrificios no te satisfacen;si te ofrecieran un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado, un corazón quebrantado y humillado tú no
lo desprecias. R.