En coma después el parto, le ponen la hija sobre el pecho… lo que ocurre es increíble y maravilloso

Oración mariana
Virgen Maria

Como todas las mujeres que se enfrentan el primer embarazo, también Shelly Cawley (de veintitrés años), esperó con gran ansiedad la llegada de su bebé, que no podía esperar para ser capaz de abrazar y darle todo el amor de que fue capaz. Empiecen los dolores del parto, pero, aquel sueño puro se ha convertido en una pesadilla, la mujer comenzó a sangrar y los médicos fueron obligados a anestesiarla y afrontar una cesárea.

Eso trajo al mundo a la pequeña Rylan, que nació sana. Sin embargo, un coágulo de sangre bloqueó las arterias del cuerpo de Shelly y entró en coma. Los médicos no creían que  hubiera sobrevivido.

El marido de Shelly, Jeremy, dijoó que en ese momento sintió una marea de emociones. La felicidad por el nacimiento de su hija y el dolor por ver a su esposa en ese estado, y ese dolor gritaba más fuerte. “Se es tan feliz cuando nace un hijo y un instante después piensas que quizá tendrás que despedirte para siempre de tu mujer. Era como si estuviera anestesiado”, confesó.

Pero la vida está llena de misterios, una de las enfermeras presentes, Ashley Manus, tuvo una idea particular. En un intento desesperado, pero que no costaba nada, pidió que la bebé fuera puesta sobre el pecho de su madre.

“Sabemos que para un recién nacido el contacto con la piel de la madre puede ser muy útil, y entonces ¿por qué no habría de funcionar también al contrario?”

Ashely dijo que creía que Shelly se podía salvar, incluso cuando todos pensaban lo contrario. Y en ese momento el instinto materno fue su salvación. Durante diez minutos Rylan ha sido en contacto con su madre. “Llegamos a hacerle cosquillas, y a pellizcarla un poco”, contó Jeremy, pero no funcionó. Cuando todos estaban a punto de desistir y aceptar lo que parecía inevitable, Shelly empezó a gritar.

“Vimos el monitor cardiaco que mostraba un signo de vida. Era inexplicable, pero Shelly había vuelto. Mi esposa había vuelto a nosotros”, recordó con emoción Jeremy. Después de una semana se despertó completamente del coma, y por primera vez pudo realizar su sueño es decir de tener a su hija entre sus brazos.

“Miré la cara de Rylan y vi a la bebé más bella del mundo”, contó la madre. “Se que todas las madres dicen lo mismo, pero nosotras dos, después de todo lo que ha sucedido, tenemos una relación especial”.

Hoy Rylan tiene más de 2 años, y Shelly no ve la hora de contarle a su pequeña heroína lo que ocurrió. “Cuando crezca le diré que me salvó la vida”.