NOVENA A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO- DÍA TERCERO-

Jesús, autor de nuestra salvación.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosisísima Sangre!

Jesús, que diste tu Sangre en precio de nuestro rescate.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

Jesús, cuya Sangre nos reconcilia con Dios.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que con tu Sangre nos purificas a todos.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que con tu Sangre limpias nuestras culpas.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

Jesús, por cuya Sangre tenemos acceso a Dios.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que nos das tu espíritu cuando bebemos tu Sangre.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

Jesús, con cuya Sangre pregustamos las delicias del cielo.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que con tu Sangre fortaleces nuestra debilidad.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que no das tú Sangre en la Eucaristía.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

Jesús, cuya Sangre es prenda del banquete eterno.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

Jesús, que nos vistes con tu Sangre como traje del reino.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

Jesús, cuya Sangre proclama nuestro valor ante Dios.

·         ¡Bendita Sea Tu Preciosísima Sangre!

 

Señor Jesús, en tu nombre y con 
el Poder de tu Sangre Preciosa
sellamos toda persona, hechos o 
acontecimientos a través de los cuales 
el enemigo nos quiera hacer daño.

Con el Poder de la Sangre de Jesús 
sellamos toda potestad destructora en 
el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, 
debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas 
de la naturaleza, en los abismos del infierno, 
y en el mundo en el cual nos movemos hoy.

Con el Poder de la Sangre de Jesús
rompemos toda interferencia y acción del maligno. 
Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares 
y lugares de trabajo a la Santísima Virgen 
acompañada de San Miguel, San Gabriel, 
San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.

Con el Poder de la Sangre de Jesús 
sellamos nuestra casa, todos los que la habitan 
(nombrar a cada una de ellas), 
las personas que el Señor enviará a ella, 
así como los alimentos y los bienes que 
Él generosamente nos envía
para nuestro sustento.

Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos tierra, puertas, ventanas, 
objetos, paredes,  pisos y el aire que respiramos,
y en fe colocamos un círculo de Su Sangre
alrededor de toda nuestra familia.

Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos los lugares en donde vamos 
a estar este día, y las personas, empresas 
o instituciones con quienes vamos a tratar 
(nombrar a cada una de ellas).

Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos nuestro trabajo material y espiritual, 
los negocios de toda nuestra familia, 
y los vehículos, las carreteras, los aires, 
las vías y cualquier medio de transporte 
que habremos de utilizar.

Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos,
las mentes y los corazones de todos los habitantes 
y dirigentes de nuestra Patria a fin de que 
Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella.

Te agradecemos Señor por Tu Sangre y 
por Tu Vida, ya que gracias a Ellas 
hemos sido salvados y somos preservados 
de todo lo malo. 


Amén.