Novena a Santa Clara de Asís – Día Tercero

Oracion preparatoria para todos los dias

Seráfica Vírgen, Santa Clara de Asís, a tus plantas me llego con el corazón lleno de confianza en tu maternal intercesión, pidiéndote me alcancéis el perdón de mis pecados, para que como Tu, pueda yo nutrirme del cuerpo inmaculado de Cristo, bañarme en su Sangre redentora, derramar mi alma en la suya Divina, y quedar deificado como Tu, al contacto misterioso de sus resplandores Eucarísticos.

Ruega a tu adorable esposo Jesús, se digne inclinar hacia mi alma su mirada misericordiosa, e infundir en ella su amor y su gracia, para que hermoseada y hecha partícipe de su naturaleza Divina, pueda recibir la gracia que humildemente imploro en esta novena. Amén

Día Tercero

!Madre dulcísima! Santa Clara de asís, Divina, roca de fortaleza indestructible. Por la valentía sobrehumana con que libraste a tus vírgenes de la atrevida invasión de los sarracenos, tomando en tus manos virginales la Santa Custodia, por los esplendores divinos que ella y tu rostro despedían, con los cuales huyeron despavoridos, alcanzame el espíritu de amor y perpetua adoración, para que yo también merezca oir como tu y tus afortunadas hijas aquella consoladora promesa de mi Dios: “Yo seré siempre vuestra Custodia”. Amén.

( Un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria al Padre.)

Oración final para todos los días

¡Acuérdate! ¡Oh serenísima estrella de mi vida, madre mía Santa Clara! Acuérdate que jamás mortal alguno ha quedado sin consuelo al invocarte. Animado ya con la firme confianza de que tus ruegos son prontamente atendidos, a ti recurro, suplicándote no desoigas mis plegarias. Por la Vírgen María delicia de tu alma, mírame piadosamente y obtenme la gracia que tanto anhelo, si es para gloria del Señor y bien de mi alma. Así sea.