Señor, Tú nos has llamado a fundar juntos esta familia; danos la gracia de animarla con tu amor; que sea una familia que conforte a los que viven en ella y que acoja a los que a ella se acerquen. Enséñanos a progresar el uno por medio del otro bajo tu mirada; a cumplir tu voluntad todos los días de nuestra vida; a someterte nuestros proyectos; a pedir tu ayuda; a ofrecerte nuestras alegrías y nuestras penas; a guiar hacia ti los hijos que nos des. Señor, tu eres amor; nosotros te damos gracias por nuestro amor.
Amén
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More