“Oh Virgen María, tu que eres la madre Celestial, a tí acudimos para pedirte por nuestra madre. Tu que sabes los sufrimientos y dolores que a lo largo de una vida, toda madre padece, te rogamos por los dolores y sufrimientos que tu padeciste con el tuyo que tengas en cuenta a nuestra madre y le des una vida larga y con los mínimos achaques para que nos acompañe con su amor y su cariño, y que a la hora de su postrer instante, su ida sea como la tuya suave y tranquila en los brazos del Señor. Amén”
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