Glorioso Arcángel San Rafael,
Sé guía en el camino de la salvación,
Te ruego que seas compañero en este viaje por la vida
y un apoyo constante con la autoridad que representa tu cayado.
Rodéame (Rodea a…) con el verde esperanzador y sanador de tu capa,
Gracias amado Arcángel San Rafael,
por tu amor sanador y compañía curativa,
en este sagrado peregrinaje del cuerpo,
para encontrar la unión con el alma,
según la voluntad divina,
de manera perfecta,
Amén.
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