Señor Jesús, que haciéndote hombre,
Así como en tu vida mostraste una particular predilección por los enfermos, muestra ahora tu bondad paterna a quien está en el dolor.
Sana al que está llagado en el cuerpo y en el espíritu,
sostiene la fe de los que bajo la cruz vacilan por la fuerza del mal,
abre horizontes de esperanza a los que están en la oscuridad.
Haznos, como San Camilo,
¡San Camilo de Lellis,
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More