Una cliente en un restaurante dio un inesperado regalo de navidad a una mesera en Phoenix, Estados Unidos: 900 dólares de propina.
“Este es dinero de Dios”, se puede leer a un lado del comprobante de pago, “Él nos lo dio para dárselo a usted. Dios te bendiga”.
“Uno siempre escucha que estas cosas pasan”, dice la mesera Sarah Clark, “pero nunca esperas que te ocurra a ti. Esta es una gran, gran ayuda para mi y mi familia”.
Clark está embarazada y se espera que de a luz el 8 de enero. Por tal razón había estado trabajando todo lo posible para conseguir algo de dinero extra para cuando nazca su bebe.
Clark afirma haber visto muchas veces en el restaurante a la mujer que le dio la propina. La recordaba porque tienen algo en común: ambas están embarazadas.
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