Evangelio según San Juan 17,20-26.
Jesús levantó los ojos al cielo y oró diciendo:
“Padre santo, no ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí.
Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.
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