No queremos expresar juicios dejando llana libertad de juicio y evaluación. Presentamos esta foto hecha antes de la misa de un peregrino, ya que se envió lo que se ve es realmente excepcional, no creemos que es un montaje ni un engaño, a nosotros parece un signo de la presencia de María en esa tierra bendecida por Dios. Los signos no deben convertirse en el centro de nuestra fe, pero seguramente si provienen de Dios ayudan a reforzar nuestra fe porque en el fondo todos somos como el apóstol Tommaso, todos queremos tocar con mano la Gracia. Aunque Jesús nos recuerda en el Evangelio: “¡Señor mío y Dios mío!”, exclamó Thomas. Entonces Jesús le dijo: “Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!” -Juan 20: 29
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