Besando su manita izquierda: Jesús, lo que tú quieres también yo lo quiero. Lo quiero como tú lo quieres, oh, Jesús.
Besando su piececito derecho: Jesús, lo que tú quieres también yo lo quiero. Lo quiero cuando tú lo quieres, oh, Jesús.
Besando su piececito izquierdo: Jesús, lo que tú quieres también yo lo quiero. Lo quiero hasta cuando tú lo quieras, oh, Jesús.
Besando su corazón: Dulce Señor, concédeme lo que veo en tu corazón.
Oh, Jesús mío, mi querido Señor,
concédeme lo que veo en tu corazón:
Pena por el amor que siempre me falta.
Amor, para que nunca falte en la pena.
Una pena que soporte todas las penas.
Un amor que desprecie a todos los demás amores.
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