¡Oh poderoso y celestial San Miguel arcángel!
Te pedimos que nos ayudes:
De mano con los Serafines
obsequianos la dicha de abandonar nuestro pecados
y rellena nuestros corazones del divino amor de Dios.
protégenos de los robos, de las insinuaciones,
tentaciones e incitaciones que nuestro enemigo proponga
y purifica nuestras almas con tu manto de humildad.
De mano con los Tronos
De mano con las Dominaciones
cuida nuestra fe y concédenos sabiduría y entendimiento.
De mano con los Poderes
escucha nuestras peticiones
concédenos una actitud amable
para ser serviciales y honestos con los demás.
De mano con las Virtudes
De mano con los Principados
ilumíname con el deseo vivaz de desatarnos,
tanto a mi familia,
como a mis amistades, conocidos y resto de personas que nos rodean,
de enfermedades físicas y mentales
pero, más que nada, de las espirituales.
De mano con los Arcángeles
convence a nuestro señor de que nos ayude
y nos convierta en palabras andantes de nuestro señor Jesucristo,
De mano con los Ángeles
cuídanos en el transcurso de esta vida prestada,
dame tu mano cuando agonice
para que seas tú quien me guíe hasta el cielo
para disfrutar con ellos
la admiración de la Gloria Eterna de Dios.
Que así sea.
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