Padre mío, tú que me escuchas
y que te gusta que te pidamos favores;
como hijos tuyos y ánimas necesitadas,
por la intercesión de Santo Toribio Romo,
tu siervo amado,
derrama tus gracias sobre mí.
Ayúdame a ser sencillo y humilde de corazón
para saber adorarte como él lo hizo;
que entregó su vida
“Amando a Dios sobre todas las cosas”
Quiero entregarte lo mejor de mí,
sin ninguna condición;
y así como Santo Toribio fue fiel a Ti,
hasta el martirio,
yo también te ofrezco mi fidelidad,
mis trabajos,
mis sacrificios y mis oraciones,
para alabarte y bendecirte incansablemente.
Concédeme este favor especial que hoy te pido,
si está dentro de tu plan divino:
(hacer la petición)
Dame lo que Tú creas que yo necesito
y que sea para mi salvación;
te lo pido con mucha fe,
con mucha humildad y con mucha esperanza.
Así sea.
¡Santo Toribio, ruega por nosotros!
Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.
Hacer la oración y los rezos durante tres días consecutivos.
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More