Bendita seas María, Virgen y Madre.
El Señor te lleno de gracia y alegría
en la Dulce Espera de Jesús.
Te rogamos por las mujeres,
por las parejas que desean el Don de un hijo
y tienen problemas para concebir.
Ayúdalos en esta esperanza,
que pronto se vean bendecidos
con la gracia del deseado embarazo,
Madre de la Buena Espera,
auxilia y bendice a quienes han recibido
los hermosos nombres de padre y madre,
para que en su hogar no falte el amor,
para que sepan dar a sus hijos la educación,
el cariño, los consejos y todo lo necesario
para que tengan una niñez dichosa.
Virgen de la Dulce espera,
y el ansiado parto sea feliz,
para que con Vos den gracias a Dios
por su grandeza manifiesta
en el niño que esta por nacer.
Acuérdate de los que han abierto su corazón
a la noble y desinteresada tarea de la adopción de niños
necesitados de cariño, atención y hogar,
ayúdalos en todos los tramites,
resuelve los problemas que les pudieran surgir
Finalmente, recógenos a todos
en el gran abrazo del Espíritu Santo,
para que mostremos al mundo
que podemos vivir como hermanos,
porque todos somos hijos de Dios.
Amén.
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More