Señor y Salvador Jesucristo, hoy acudo a ti, en mi forma más natural, perdóname por mis innumerables pecados, me arrepiento de cada uno de ellos. Por favor, te pido perdón. Perdona a todos aquellos que a ti te han insultado, renuncio toda potestad y tentación de Satanás, a todo sus vil y malignas criaturas que acechan, y cada uno de sus crueles y destructivos actos; hoy, me ofrezco a ti completamente, todo mi ser, de costado a costado.
Señor y Salvador Jesucristo: en todo momento te daré invitación para que hospedes en mi vida, te acepto tal y como eres, mi Señor y Dios Salvador, sáname, transfórmame, blíndame física, mental y espiritualmente. Acércate, mi buen pastor, báñame en tu majestuosa sangre y colma mi ser de tu espíritu santo.
Te adoro y te alabo Señor Jesús, te ruego con todo mi ser y te agradezco de corazón. Seguiré fielmente tu palabra en mi día a día. Amén.
Puede interesarte -> DOS GRANDES NOVENAS A LOS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA
Cuenta Instagram de la Luz de Maria -> Aquí
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More