Mientras contemplo tu Rostro,
me gustaría abrir todo mi ser
para que la luz de tu Rostro
pueda entrar dentro de mí.
tu mirada, Jesús y tu Amor,
entran en mi profundidad
y saben cuántas heridas
hay dentro de mí.
También son la raíz
de tantos de mis sufrimientos
que, a veces, no puedo darme razón.
Puedes ir donde ningún psicólogo
o psiquiatra pueda acceder
y, con la dulzura de tu amor,
puedes curarme lentamente.
Cúrame, oh Señor Jesús,
con tu presencia
para que, aliviada,
pueda servir a la gente con más facilidad.
Amén.
Cuenta Instagram de la Luz de Maria -> Aquí
Puede interesarte -> Medjugorje, agua bendita sobre la Virgen: “Si eres Satanás, ¡vete!”
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More