Señor, que has creado todo el universo,
Y has dotado a la tierra de riquezas suficiente
para alimentar a todos los hombres que habitan,
Ven en nuestra ayuda.
Señor, que cuidas de los lirios del campo y de las aves
del cielo, los vistes, los nutres y los haces prosperar,
manifiesta sobre nosotros tu providencia paterna.
Ayúdanos, Señor: Ya que nuestra salvación
sólo puede venir de hombres honestos y buenos,
Infunde en el corazón de nuestros prójimos
El sentido de la justicia, de la honestidad,
y de la Caridad.
Cuida de nuestra familia que confiadamente
espera de ti el pan de cada día. Fortalece nuestros cuerpos.
Da serenidad a nuestra vida,A fin de que podamos
corresponder más fácilmente, A tu gracia divina, Y sentir
que sobre nosotros, Sobre nuestras preocupaciones
y angustias, Vela tu amor de Padre.
Amén
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More