Señor mío Padre celestial, Dios del universo, ante ti recurro para que me des fuerza espiritual para lograr un ascenso en mi trabajo.
Escucha, oh Dios mi oración, esté atento ante la voz de mis ruegos, estoy preparado para asumir mayor responsabilidades, permíteme avanzar, escucha mis plegarias.
Señor, en tus manos dejo esta petición porque confío en ti y estoy seguro que tú cumplirás tu palabra.
Señor mío, tengo un proyecto de vida en el cual el prójimo siempre está presente en mi accionar diario, Señor con humildad te imploro, intercede por mí para que se me dé lo que aspiro.
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More