La noche del 30 de agosto un grupo de personas, cuya identidad aún no se conoce, decapitó una estatua de la Virgen María de la parroquia católica maronita de Nuestra Señora del Líbano, en la ciudad de Toronto.
La parroquia lo hizo saber a través una publicación en su cuenta de Facebook: “se sorprendieron al descubrir un acto horrible de vandalismo: ¡Encontramos que la estatua de la Virgen María, erigida frente a la iglesia, fue completamente decapitada!”.
“Lo más probable es que esto se hiciera durante la noche o al amanecer. No pudimos encontrar la cabeza cerca de la estatua. Nuestros feligreses, al salir de la iglesia, se horrorizaron al ver un acto tan lamentable y malicioso”.
“Gracias a todos, queridos feligreses y amigos, por sus llamadas, correos electrónicos y mensajes, en los que expresan sus preocupaciones y deploran este feo acto. Que Dios los bendiga a todos, a través de la intercesión de Nuestra Señora del Líbano”, concluye el mensaje.
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