¡Oh Virgen de Coromoto!
En tus manos benditas
deposito esta urgente y desesperada súplica:
(hacer la petición).
Bendícela.
Preséntala al Corazón de Jesús.
Haz valer tu amor de Madre y tu poder de Reina.
¡Oh María! yo cuento con tu ayuda.
Yo confío en tu poder.
Yo me entrego a tu voluntad.
Yo estoy seguro-a de tu misericordia.
¡Madre de Dios y Madre mía!
Ruega por mí.
Llévame al Corazón de Jesús.
Bendícenos Madre Santísima.
Cúbrenos con tu Manto Madre Mía
y dígnate acoger benignamente
nuestra urgente y desesperada petición.
Yo confío en tu poder, Madre mía.
Yo me entrego a tu voluntad, dulce Señora mía.
Yo estoy seguro-a de tu misericordia
pues jamás dejas sin respuesta a quien a Ti acude.
Amén. +
Rezar siete Avemarías, Padrenuestro y Gloria.
Hacer la oración nueve días seguidos.
Cuenta Instagram de la Luz de Maria -> Aquí
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More