Oh Dios, que concediste a San Alonso Rodríguez
el don de imitar con fidelidad a tu Hijo Jesucristo,
siendo un humilde y sencillo portero de colegio,
concédenos también a nosotros, por su intercesión,
la gracia que, viviendo fielmente nuestra vocación,
tendamos hacia la perfección que nos propones
en la persona de Nuestro Señor Jesucristo, que
vive y reina contigo, por los siglos de los siglos.
Amén.
Cuenta Instagram de la Luz de Maria -> Aquí
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More