Madeleine Rizan nació en 1800 y era residente de Nay (Francia). Durante 20 años estuvo postrada en cama por una parálisis del lado izquierdo. Los médicos habían abandonado hacía mucho tiempo toda esperanza de recuperación y habían renunciado a todo tratamiento.
En septiembre de 1858 recibió la Extremaunción.
A partir de ese día, reza para “conseguir una muerte feliz”. Un mes después, el sábado 16 de octubre, la muerte parece inminente. Cuando su hija le trae agua de Lourdes al día siguiente, toma unos sorbos y se lava la cara y el cuerpo. ¡La enfermedad desaparece al instante! ¡La piel recupera su aspecto normal y los músculos sus funciones! Ella, que se moría apenas el día anterior, se siente revivir.
Luego llevará una existencia normal durante once años. Morirá, sin tener ninguna recaída, en 1869.
Puede interesarte -> El Padre Pío celebró su primera Misa: Fue el 14 de agosto de hace 112 años. Pídele una gracia especial
Cuenta Instagram de la Luz de Maria -> Aquí
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More