(Dictada a Bernabé Nwoye el 22 de Julio de 1999)
(“Todos los que adoran Mi Sangre Preciosa, consuelan a Mi Padre quien es el que mas ama a su Hijo. Mientras adoran Mi Sangre Preciosa, los dolores de Mi Sagrado Corazón son aliviados. El Doloroso Corazón de Mi Madre también será consolado. Hijos, adoren Mi Sangre Preciosa siempre y ofrézcanla a Mi Padre para pedir misericordia. Escuchen esta oración. Récenla siempre en reparación por los pecados del mundo. Récenla tres veces: cada vez que la recen, Yo les aseguro que la Divina Misericordia se multiplicará. Récenla siempre y muchas veces al día, ya que están viviendo días impíos. Récenla para que sean librados del fuego de la purificación. Hijos, denla a conocer al mundo entero.”)
Padre Eterno, yo te ofrezco todas las heridas de Tu bien amado Hijo, Jesucristo, los dolores y agonías de su Sacratísimo Corazón y Su Preciosísima Sangre derramada por todas sus Heridas, en reparación por mis pecados y los pecados del mundo entero.
Amén. (3 veces)
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