Dios mío Jesucristo, te doy infinitas gracias por la dicha de finalizar un nuevo día.
Un día en el que tuve la oportunidad de ver la luz del sol, respirar y disfrutar de todos los beneficios que tú me das.
Con confianza recurro a ti para pedirte tu protección y bendición.
Te confío a mi familia y a todas las personas que forman parte de mi vida.
Cuídanos y permítenos dormir bien y amanecer con vida el día de mañana.
Amén.
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