Nuestra Señora había dicho: “Se acercan grandes acontecimientos y tumultos dolorosos”

La mística María Esperanza de Bianchini tuvo varias apariciones de María que llamó a sí misma “Reconciliadora de los Pueblos”.

Las apariciones, que tuvieron lugar en Finca Betania, Venezuela, fueron aprobadas por la Iglesia en 1987.

Incluso en esos mensajes, la Virgen nos exhortaba a la conversión, a estar unidos, a cuidar de la creación, a encontrar el buen camino de la espiritualidad.

El primer mensaje de la Virgen a María Esperanza de Bianchi fue entregado el 25 de marzo de 1976. Decía: “Hijita, aquí me tenéis con mis manos enriquecidas de gracias y envueltas con los resplandores de luz para llamar a todos mis hijos a la conversión; ¡esta es la semilla de gloria que les ofrezco como María Reconciliadora de todos los Pueblos y Naciones, porque vengo a reconciliarles! ¡Reconciliación es la herencia de la fraternidad divina de mi Divino Hijo! ¡Hijita, lleva mi mensaje a todos, os guardaré aquí en mi Corazón desde hoy y por siempre!

María Reconciliadora de los Pueblos llama a la unión de los cristianos

“He venido a reconciliarlos, a elevarlos, a darles fe, la cual ha desaparecido en el bullicio y estrépito del despertar atómico el cual esta a punto de estallar. Mi mensaje es de fe, amor y esperanza. Mas que nada, este trae reconciliación entre la gente y naciones. Esta es la única cosa que puede salvar este siglo de la guerra y la muerte eterna… Si un cambio y la conversión de sus vidas no se da, perecerán bajo el peso del fuego, la guerra y muerte.”

Nuestra Señora alentó a todos a orar, pidiendo la conversión de las personas y la reunificación en una sola Iglesia, compuesta por fieles y creyentes en el único Dios. La vidente misma explicó más tarde, en una entrevista, cuál era el mensaje preciso de María sobre la manifestación de su Hijo.

“Será muy diferente de cómo piensa la gente. Vendrá en silencio. La gente gradualmente se dará cuenta de que él está entre nosotros. Su primera aparición tendrá lugar de esta manera, porque en aquellos días una persona inocente, que ama mucho, morirá. Este evento conmocionará al mundo. Mucha gente creerá.

Aparición del 2 de abril de 1989

“Hijitos, os doy la bienvenida en esta Hora Jubilosa cuando me habéis visto en Mi Gruta de oración con las Manos extendidas para acunarlos aquí en Mi Pecho, y todo ello hijitos para que os realicéis en comunión conmigo… por la Gracia que os legara mi amadísimo Hijo.

Hijitos, os llamo a todos para que recibáis Gracias Infinitas del Cielo de nuestro Reino y os deseo paz a sus días, paz a sus espíritus, corazones, a vuestras familias, a este Pueblo Venezolano y a todas las Naciones. Que la paz cubra toda la Tierra Santificada del Señor. Hijitos, sois peregrinos. Cuidad nuestra tierra con devoción, no la abandoneis. Unid vuestras manos todos para elevar a Dios su oración en un “gracias Señor mío y Dios mío.”

Hijitos, deben ser optimistas. AIzad vuestros ojos en una plegaria, en una invocación de amor, para que El pueda contemplar la faz vuestra y mirar dentro sus pupilas, y entrar de lleno en sus almas para fortalecer sus corazones. Os guardo,

¡María Reconciliadora de los Pueblos!”

Aparición del 5 de enero de 1990

“Veo que es bastante difícil para vosotros entender ciertas cosas, pero a medida que pasen los días os daréis cuenta de la realidad. Así pues, he aquí que desde hoy se levanten todos para evolucionar y se hagan conscientes del momento que vive el mundo, pudiendo superarse y obtener los logros de aquilatar las virtudes que concienticen el valor del hombre de hoy, que busca un aliciente a su medio ambiente turbulento.
Es por ello que no hay otra cosa que procurar no desmayar en la Empresa a desarrollar, en constituir un valor de siembra, pues se avecinan grandes acontecimientos y disturbios dolorosos alrededor del mundo, Países y Naciones sacudidas por los malos tiempos. El hombre ha aminorado su potencial en cuanto a su espiritualidad, he aquí que está navegando en contra de la Corriente Divina de la Paz, el Amor y la Unión fraternal. Es por ello que me estoy haciendo sentir con mi Divino Hijo para que mis hijos sientan en sus corazones el toque suave nuestro y que escuchen la Anunciación: De que ha llegado la Hora de su liberación… y se hagan presentes por el Amor Santificado… y sigan sus caminos en busca de la Luz, y así, sus pensamientos puedan recibir la Gracia del Espíritu Santo para que se hagan dignos de esa Luz y Música del Universo.
Pensad: Basta adentrarse en la constitución de la estructura del hombre para encontrarse en una inmensa fragua, con la misión de realizar un deber ineludible, o sea, injertar el amor en cada obra que representa la parte divina. ¡Cuánta voluntad se necesita!. Es por ello, obedeced humildemente las enseñanzas de los Mandamientos de mi amadísimo Hijo para que asciendan los hombres a la etapa de la “Gran Verdad del Encuentro de Dios con sus hijos”, porque El viene a dar de nuevo, Ya que cualquiera, sea su condición de raza, casta o religión, para El son todos iguales. La única Verdad existente deberá ser la de practicar el bien y una vida generosa. !Os guardo aquí en Mi Corazón!