Señor, Tú que me enseñaste a amar, dame la gracia de tener mi corazón en paz, para poder escucharte, para saber cual es el camino que me muestras. Defiéndeme del enemigo para que su mal no afecte a mi alma y pueda vivir en tranquilidad, sabiendo responder a los que me hacen mal, con el mayor bien.
Yo quiero perdonar, y te pido por esas personas que hacen el mal, para que despierten, para que vean que son instrumento de aquel que los quiere llevar a la muerte del alma. Te ruego que los bendigas, que los ilumines, que los perdones. Y que sus vidas cambien, para darte gloria.
Perdóname porque tantas veces bajo los brazos, me lleno de temor, me olvido de ti, o creo que me abandonas. Entiendo que todo es obra del maligno que no me deja en paz.
Pero Tú eres Paz, eres Amor y Vida verdadera. Y por eso no me abandonas, y caminas a mi lado. Yo quiero hacer tu voluntad, y quiero recordar que si Tu permites estas cosas, son para mayor bien de mi alma.
Jesús, soy débil, solo con tu gracia puedo recuperar la fuerza en la batalla. Yo me pongo en tus manos para que dirijas mi vida y me lleves a donde Tu quieras.
Señor, no nos dejes caer en la tentación y líbranos de todo mal.
Amén.
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