Milagroso San Simeón, padre mío, amado y misericordioso.
Hoy me dirijo a ti para agradecerte por todas las cosas buenas con que me haz bendecido;
por mi familia, mis amigos, mi salud y mis bienes materiales, que gracias a ti y al Padre Celestial puedo disfrutar.
También quiero agradecerte por la ayuda que me das para enfrentar las
dificultades que se me presentan y por el consuelo que en ti encuentro para soportar los acontecimientos inevitables,
porque aunque me encuentre en caminos lejanos en los que la vida peligra a cada segundo, a pesar de
las penurias, hambre y sed, pero con la esperanza de una vida mejor
para los míos; al tener fe en ti, siento la fortaleza y la confianza para
seguir adelante y vivir cada día plenamente… San Simeón;
te pido que seas tú el abogado intercesor ante Dios Todopoderoso,
para que se me conceda lograr todas las cosas buenas que me
proponga. Y así poder dejar un mundo mejor al que encontré.
Amén.
Puede interesarte -> Oración para pedir por la beatificación de religiosa que dedicó su vida a los enfermos
Cuenta Instagram de la Luz de Maria -> Aquí
Al reflexionar sobre los Magos, el Papa Francisco nos invita a no considerarlos figuras lejanas… Read More
Entre las enseñanzas más incisivas de Jesucristo, esta frase ocupa un lugar central. Es breve,… Read More
En su magisterio pastoral, Juan Pablo II insistió con fuerza en un punto a menudo… Read More
Juan Pablo II nos enseña que hay momentos de la historia personal y colectiva en… Read More
El amor de Nuestro Señor se revela tanto en el alma más sencilla, que no… Read More
Una humilde imagen custodiada con cuidado esconde una de las historias más sorprendentes de la… Read More