En el mensaje dirigido a la Conferencia Nacional sobre las Adicciones, el Papa León XIV denuncia un profundo malestar, ligado a las dependencias, que atraviesa la sociedad y a las nuevas generaciones. Se necesita una respuesta compartida, humana y espiritual.

En su videomensaje a la VII Conferencia Nacional sobre las Adicciones, promovida en Roma por la Presidencia del Consejo de Ministros, León XIV lanza un llamamiento decidido: las adicciones no son solo un problema sanitario, sino el signo de una crisis espiritual y social. “El objeto de la adicción se convierte en una obsesión”, capaz de condicionar el comportamiento y vaciar la interioridad.
León XIV: las adicciones, nuevas formas de esclavitud
A las adicciones a las drogas y al alcohol, que siguen siendo predominantes, se suman formas más recientes ligadas al uso excesivo de internet, ordenadores y teléfonos inteligentes. Como informó la agencia SIR, de ahí derivan consecuencias negativas para la salud relacionadas con el juego compulsivo, las apuestas, la pornografía y la presencia casi constante en las plataformas digitales. Para el Papa, estos fenómenos son a menudo el síntoma de un malestar mental o interior y de una decadencia de los valores sociales.
Jóvenes en busca de sentido
La juventud es un “tiempo de pruebas e interrogantes”: se buscan significados y se toman decisiones para el futuro. Sin embargo, observa León XIV, muchos jóvenes “no logran distinguir el bien del mal” y pierden el sentido de los límites morales. El aumento del consumo de drogas, el recurso al dinero fácil mediante las máquinas tragamonedas y la habituación a contenidos dañinos en línea indican un mundo “carente de esperanza”, pobre en propuestas humanas y espirituales vigorosas.
La responsabilidad del mundo adulto
Según se ha sabido, el Pontífice destaca la responsabilidad de los adultos en la formación moral y espiritual de los jóvenes. También pide impulsar políticas de prevención que fortalezcan su autoestima. Estas deben ayudarlos a superar la inseguridad y la inestabilidad emocional típicas de la adolescencia.
El camino de la prevención
La “hoja de ruta” propuesta por León XIV es clara: oportunidades de trabajo, educación, deporte, vida sana y dimensión espiritual. No bastan las intervenciones técnicas: es necesario devolver confianza y motivaciones profundas. El Papa anima a los participantes en la Conferencia a delinear propuestas operativas para una cultura de la solidaridad y de la subsidiariedad, capaz de oponerse a los egoísmos y a las lógicas utilitaristas y económicas.
Devolver libertad y futuro
Los adolescentes y jóvenes necesitan fortalecer su vida interior y cultivar relaciones sanas con sus pares. También requieren un diálogo sincero con los adultos para crecer en libertad y responsabilidad. Ante el miedo al futuro y la tendencia al aislamiento, las instituciones, la Iglesia y la sociedad deben ofrecer una presencia cercana y solidaria. Es necesario un compromiso conjunto en la prevención y el acompañamiento de las nuevas generaciones.
Fuente: SIR
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