Juan Pablo II invocaba así al Espíritu Santo al final de cada día. Ahora puedes hacerlo también
Devoto de la Virgen, pero también totalmente confiado al Espíritu Santo. Juan Pablo II nunca faltó a la presencia de la tercera persona de la Trinidad en las oraciones y devociones diarias. Juan Pablo II invocaba así al Espíritu Santo al final de cada día. Oración de la noche que tú también puedes hacer Oración …





